Máquinas industriales

Las máquinas industriales han tenido un desarrollo fundamental en la historia del siglo XX, y todavía tienen una importante evolución por delante en este siglo. Resulta conmovedor acercarse a los avances que han permitido todo tipo de herramientas tecnológicas que quizás comenzaron con un pico y una pala. Luego pasaron a ser herramientas automáticas, es decir, una gama de maquinarias altamente compleja que ya no necesitaba de tracción a sangre para activarse.

 Es impactante ver lo que una grúa puede llegar a hacer a nivel de la construcción, en obras que antes requerían de inmensos esfuerzos de ingenio y de fuerza humana, a veces de explotación y de esclavitud. Además de las grúas, que suelen ser estáticas (salvo los camiones grúa), están los vehículos, que son el prototipo de máquina industrial que ha cambiado el mundo mediante la movilidad. Muchas de estas máquinas se mueven actualmente solas, sin nadie que las conduzca más que un satélite por sistema GPS.

 La automatización ha dejado de lado la mano del hombre pero nunca del todo, puesto que ya se ha comprobado que el factor humano es el más importante, tanto para la creatividad como para las precauciones que hace falta tener.

 En la industria pesada, no habría sido posible el progreso sin máquinas industriales como elevadores, montacargas y polipastos. Aparatos monumentales en sí mismos como las grúas pluma, las telescópicas o las autopropulsadas suelen causar admiración (y vértigo) en quienes ocasionalmente se asoman.

 Los sistemas hidráulicos y neumáticos han aportado una tecnología nueva para poder manejar grandes pesos en la industria, mediante la variación de las presiones en sistemas cerrados. Toda máquina industrial que use este tipo de innovación se ve reforzada por años de perfeccionamiento en materia de detalles y ampliación de las posibilidades.

 La electrónica brindó una simplificación de las tareas y una serie de herramientas novedosas para cualquier máquina industrial. Ni siquiera en la industria más pesada o compleja puede prescindirse del aporte de lo digital o electrónico. Esto corresponde a una verdadera revolución industrial, y estamos a la espera de mayores complejidades, como por ejemplo la que promete la nanotecnología.

 

Por último, en este viaje desde el martillo y el serrucho hasta el elevador montacargas, es imposible pasar por alto el rol crucial que cumplieron las máquinas de propulsión aérea, creadas por primera vez por los hermanos Wright (e incluso algunos adjudican a Leonardo Da Vinci el papel de padre de la aviación por algunos de sus modelos). Los aviones y los helicópteros son las máquinas que sirven al transporte de pasajeros, de mercadería y a la industria, a la protección social y la defensa de fronteras.

 ¿Adónde termina esta historia? Por el momento podemos decir que tiene final abierto. Ahora con el nuevo reactor nuclear suizo conocido como el Gran Colisionador de Hadrones, se intenta simular en la actualidad un Big Bang. Este afán por la investigación por ahora no tiene implementación práctica, y esperemos que el juego de jugar a ser dios no nos tienda una trampa, generando otro Big Bang con la materia que hay disponible. Otros avances de la ciencia como el Observatorio de Partículas Cósmicas Pierre Auger que está en Malargüe, en Mendoza, Argentina también consiste en una obra magnánima que todavía no encuentra aplicación en la industria ni en la vida práctica.

 Es de esperar que todos los esfuerzos coordinados de diferentes grupos de trabajo finalmente cause un avance en la calidad de vida de todas las personas. Mientras eso no pase y persista la desigualdad, la misión de esta página será acercar a la gente, a constructores, a usuarios, de cualquier clase, para compartir información que para muchos es inaccesible. De esta manera haremos andar las máquinas industriales que nos hacen falta para lograr alguna empresa. La maquinaria que uno puede construir es limitada, pero siempre se puede recurrir al alquiler de alguna máquina industrial usada para los fines de algún escalón del proyecto que de lo contrario quede sin efecto.