Los colorantes y la seda artificial

Colorantes

 

Un colorante es una sustancia que, además de poseer color, tiene la propiedad de fijarse firmemente en las fibras textiles de la tela a la cual confiere color. Como se ve, no basta que una sustancia tenga color para ser un colorante; debe poseer, además, la propiedad de fijarse en las fibras textiles. Antes del descubrimiento de los colorantes sintéticos, los que se usaban se extraían de plantas o de animales mediante procesos laboriosos, con lo cual las cantidades disponibles eran muy pequeñas y el precio de las telas teñidas con ellos estaba fuera del alcance de las personas que no fuesen muy ricas.

Además, el número de colorantes, y, por lo tanto, de colores, era muy reducido. Entre estos colorantes "naturales" se tenían: la púrpura de Tiro, extraída de un pequeño molusco, el murex, que habita los mares que bañan el Asia Menor; el índigo, colorante azul extraído de la indigotera, una planta de los climas tropicales; la cochinilla, colorante rojo extraído del coeeus caeti, que habita en ciertos cactos, y alguno que otro extracto de ciertos "palos", como, por ejemplo, el amarillo de la rubia tinetorium.
La obtención de colorantes sintéticos, llamados también de alquitrán de hulla, o de anilina, tuvo los siguientes efectos:

1) abarató los colorantes;

2) los mejoró desde el doble punto de vista de la firmeza y la belleza de los colores, y

3) multiplicó la variedad de colores de que dispone el teñidor de telas. El resultado, al desarrollarse la industria de los colorantes sintéticos, ha sido la desaparición casi completa del mercado de los colorantes naturales.
Casi todos los colorantes sintéticos se obtienen a partir de las sustancias que hemos mencionado como integrantes del alquitrán de hulla. De ahí uno de los nombres de los mismos. Dentro de los derivados de los productos del alquitrán de hulla, la sustancia que se usó pri-meramente con mayor frecuencia para preparar colorantes fué la anilina (ver fórmula), y por este motivo, en conjunto, los colorantes sintéticos reciben comercialmente el nombre impropio de "anilinas" .

La industria de los colorantes sintéticos es una de las más fecundas. Daremos una idea de los métodos de obtención de los colorantes con el de uno de los grupos más importantes: los azozeos.

Una de las propiedades características de las aminas aromáticas, la anilina, por ejemplo, es la de poder ser diazotadas mediante el N02H (ácido nitroso) obtenido in situ con N02Na y CIH (o S04H2).

Cavendish había encontrado que en el aire un 1 % no era N 2 ni O2, Este residuo, que luego resultó estar formado por gases nobles, principalmente argón y neón, quedó sin ser estudiado hasta el año 1894, en que Lord Rayleigh emprendió su estudio. El helio se obtiene de los gases que se hallan en los yacimientos de petróleo, que lo contienen en proporción bastante grande. El radón' es radiactivo y de él diremos algo en el apartado siguiente.
Todos estos elementos son 'monoató-micos y no tienen "química", por cuanto son indiferentes, al punto de no conocerse ningún compuesto de ellos. Se utilizan por sus propiedades físicas.

Así, el He, siendo más liviano que el aire, se presta para llenar dirigibles. A pesar de tener un poder ascensional menor que el H2' tiene sobre éste la ventaja de no ser combustible. Pero los usos más específicos de estos gases son  la obtención de atmósferas inertes y el llenado de tubos de iluminación y de anuncios luminosos. Así, las bombillas eléctricas comunes de incandescencia dan un rendimiento lumínico mayor si en lugar de tener vacío tienen en su interior argón a una presión inferior a la atmosférica. También las lámparas de rayos ultravioleta suelen tener argón en su interior. Los tubos de los anuncios luminosos tienen en su interior distintos gases o vapores, predominando entre los primeros los gases nobles. A través de esos gases o vapores, que se hallan a presión reducida (del orden de unos pocos milímetros de mercurio), se producen descargas eléctricas con diferencias de potenciales del orden de 15 000 voltios e intensidades de 25 miliamperios, las cuales producen las luminosidades que se observan y que son tan apreciadas por sus hermosos colores.

La iluminación mediante tubos, tan generalizada en la actualidad, se obtiene provocando una descarga en vapor de mercurio. La luz que se logra primeramente es ultravioleta; pero como el tubo está recubierto interiormente con materiales fluorescente s, la luz emitida por el tubo es casi blanca, o por lo menos es ésa la característica que se pretende obtener. Estos tubos son muy económicos, pues su consumo, a igualdad de intensidad luminosa, es menor que el de las bombillas de filamento.

LAS "SEDAS ARTIFICIALES" y PRODUCTOS VINCULADOS

La celulosa, hidrato de carbono de gran complejidad molecular, es el material más abundante en el reino vegetal. Con él la industria fabrica el papel. El algodón es celulosa casi pura y la principal, aunque no la única, fuente de ese producto. Con la celulosa la industria fabrica una gran cantidad de productos de interés práctico. En primer lugar, tratando la celulosa con una mezcla nitrante (S04H2 y N03H) se obtienen distintas variedades de nitrocelulosa, de-
pendiendo éstas de las condiciones de nitración. Las nitrocelulosas son: el algodón pólvora, usado en explosivos; el colodio, soluble en una mezcla de alcohol y éter, que se usa en la protección de heridas; una nitrocelulosa especial, disuelta en alcohol y "amasada" con alcanfor, se transforma en el conocido celuloide; otra nitrocelulosa es la "piroxilina", utilizada en las pinturas del mismo nombre, etc. En algunas aplicaciones la nitrocelulosa ha sido sus tituída por acetato de celulosa, menos inflamable que el nitrato.

La mayor parte del rayón o seda artificial se fabrica hoy en día por el método llamado proceso de la viscosa. La celulosa se trata con S2C e hidróxidos alcalinos, y se obtiene una masa viscosa de xantato de celulosa. Esta masa se hace pasar a través de orificios de pequeño diámetro y sale en forma de hilos muy finos que van a un baño, donde se coagulan. Una vez obtenidos los hilos sólidos delgados, se retuercen entre sí varios de ellos, con lo cual se obtiene lo que se llama el "hilado", usado para tejer las telas.

Existen en la actualidad otras fibras sintéticas, destacándose entre las más modernas las de nylon, que es un polímero complejo de amidas de estructura semejante a las proteínas.