Industria de la electrólisis de la sal y el hidróxido de sodio

Según vimos, en la electrólisis del cloruro de sodio se obtienen dos gases, H2 y C12, y una solución de hidróxido de sodio (NaOH). Como estos productos tienen gran importancia, se preparan industrialmente en gran escala. En las cubas electrolíticas usadas se debe procurar que el cloro, que se forma en el cátodo, y la soda cáustica (NaOH), que se forma en el ánodo, no se pongan en contacto, pues de hacerlo así reaccionarían, desapareciendo y dando lugar a otra sustancia.

Los usos de la soda cáustica son de gran importancia; baste mencionar, para comprender esto, que prácticamente todo el jabón que se fabrica se hace con esta sustancia y grasas.
 
Hidróxido de sodio: NaOH
N03H S04H2 C12Ca
Fosfato de sodio:     P04Nag
Sulfato de aluminio: (S04)3A12

Se forma una sustancia, el cloruro de hidrógeno (CIH) o ácido clorhídrico, que tiene usos prácticos e industriales. Esta sustancia es un gas que se expende en el comercio en soluciones acuosas que contienen un 33 % del mismo. U no de los nombres comerciales de esas solu. ciones es el ácido muriático, conocido probablemente por el lector. Antiguamente se llamaba al cloruro de hidrógeno espíritu de sal.

El cloro tiene también otras aplicaciones. En primer lugar, se expende directamente envasado en cilindros de hierro, como el oxígeno, el nitrógeno, el hidrógeno y otros gases. Así se utiliza en fábricas de tejidos y de papel para "blanquear". También se prepara con cloro y soda cáustica una sustancia, el hipoclorito de sodio, que disuelta en agua constituye uno de los desinfectantes más usados. El agua de Labanaque (llamada en la Argentina "agua lavandina" y en España y otros países de Hispanoamérica "lejía"), tan usada en nuestros hogares, es también una solución de hipoc1orito. Con cal apagada y cloro se preparan en la industria los llamados "polvos de blanquear" o "cloruro de cal" que se utilizan para blanqueo de materiales diversos.