Cargas pesadas y grúas para contenedores

Transporte de chatarra

 

Es posible que más de una vez nos hayamos preguntado cuál es el destino de esos grandes montones de chatarra que se ven junto a las carreteras y por todas partes. La respuesta es muy simple: vuelven a las fundicion Ahora bien: su transporte hasta esas fábricas constituye molesto problema.

Los camiones pesados que intervienen en una obra van marcando el suelo con roderas en su ruta de ida y vuelta, ya menudo acaban por estropear vastas zonas de terreno, sin contar el menoscabo que ocasionan al paisaje en general. Existe, así y todo, un vehículo que no sólo es muy práctico y eficiente, sino que también dispone de un sistema de rodaje que reduce grandemente los daños que su constante paso podría causar. Se trata del "Bechtel Rolligon", del que puede decirse que anda "como de puntillas" sobre terrenos blandos o escabrosos, no obstante su considerable peso, de unas 12 toneladas, y el de su carga corriente, que suele oscilar entre las 10 y las 15 toneladas.

El "Bechtel Rolligon" actúa de modo tan notable porque rueda sobre ocho grandes neumáticos cilíndricos e inflados a baja presión, que reciben su impulso por medio de una serie de rodillos revestidos de goma y movidos por un potente motor diesel. Debido a la anchura de dichos neumáticos, el peso del vehículo queda más ampliamente repartido sobre el suelo que si llevara ruedas convencionales. Por otra parte, la baja presión de los cilindros neumáticos permite que éstos se adapten a las irregularidades del terreno y no deterioren su superficie.
El "Rolligon" se utiliza en las remotas explotaciones petrolíferas de Alaska, donde está en servicio todo el año, incluso durante el largo invierno ártico, cuando los vehículos convencionales no podrían circular a causa de la blandura del terreno.

Mientras el depósito va llenándose con escombros de desecho, el camión puede dedicarse a llevar o recoger otros del mismo tipo. La carga del depósito móvil en el camión se lleva a cabo con los citados brazos hidráulicos, más el auxilio de un par de cadenas unidas a dichos brazos y al recipiente, el cual podrá ser transportado al lugar designado al efecto, para ser allí vaciado mecánicamente como una caja de volquete. Tanto la descarga y carga, como el vaciado del depósito móvil, lo realiza el mismo conductor del vehículo mediante los botones o palancas de mando de la cabina.

 

Transporte de cargas pesadas

 

Los vehículos destinados al transporte de pesadas cargas necesitan gran potencia para llevarlas por las carreteras. Entre los mayores de este tipo que han sido construidos en Gran Bretaña figura el soporte articulado de 409,8 toneladas, producido por la empresa "Crane Fruehauf", y espe-cialmente diseñado para su exportación a la Unión Soviética, donde habría de ser empleado para transportar grandes y pesadas piezas a una presa en construcción en cierta zona montañosa de Siberia. Este coloso rodante mide 70 m de largo, y tiene nada menos que 96 ruedas para soportar el peso de su fuerte estructura, la cual se apoya sobre dos sistemas giratorios. Debido a su considerable longitud, el vehículo tuvo que ser dividido en secciones enlazadas entre sí, a fin de que sus conductores pudieran maniobrarlo en trechos de curvas muy cerradas. La fuerza necesaria para mover a este superpesado de las carreteras siempre fue demasiado costosa.

Quien se sitúe junto a una frecuentada carretera podrá ver, de seguro, gran variedad de vehículos de transporte, gigantescos camiones que llevan toda clase de mercancías de las fábricas a los almacenes de los mayoristas, o a distintos comercios, obras de construcción o terminales de puertos y estaciones ferroviarias. Ahora bien: para el transporte de géneros tales como leche, gasolina, arena, carne, queso, cerveza, fertilizantes, aceite, asfalto, fosfatos, alcoholes y muchos otros materiales, se han diseñado y construido vehículos especiales, ya que las citadas cargas necesitan igualmente especial atención y cuidadoso manejo. En efecto: poco cuesta imaginar lo que ocurriría si una remesa de mantequilla fuera cargada en un camión totalmente metálico y llevada a varios centenares de kilómetros de distancia.

 

Transporte de cargas al rojo vivo

 

Una de las más importantes industrias del mundo es la de producción de acero, muchas de cuyas fases incluyen manejo de materiales al rojo blanco. La remoción de escorias - productos desechables de las acerías, que suelen hallarse en estado candente- representa un difícil problema, debido entre otras causas a su ingente cantidad, que por toneladas y toneladas deben retirarse y verterse, sea en forma de "pastillas" o en estado fluido. La excesiva temperatura de estas escorias impide el empleo de vehículos convencionales, ya que el intenso calor que irradian dañaría al motor y al conductor.

Para solventar este problema, una empresa sueca ha producido un vehículo especial y capaz de soportar intensas temperaturas. Se trata del camión articulado "Hagglunds"  BTH40, con armadura en U. Por medio de su bastidor el forma de U horizontal, este vehículo puede transportar escorias candentes, sea en forma de "pastillas" sobre bandejas-soporte, o en recipientes metálicos para las aún el fusión. La carga y descarga de este candente material se efectúa por medios hidráulicos, dirigidos por un solo operario desde la cabina termoaislada.

El "Hagglund" BTH40 puede cargar unas 40 tonelada de una sola vez. El peso total del vehículo alcanza entonce las 69 toneladas. La sección tractora del vehículo va impulsada por un motor Deutz de 10 cilindros y 254 HP, con ochl velocidades, cuatro hacia adelante y cuatro hacia atrás, qUI le permiten rodar en ambos sentidos a una velocidad máxi ma de 34 km/h.
 

Contenedores o containers

 

Hasta hace poco tiempo, la importación y exportación de cargamentos a ,granel suponía una larga y complicada ope-ración. Por lo pronto, se empleaba considerable tiempo en la carga de camiones en la fábrica, más su descarga en los muelles, almacenamiento en tinglados, acarreo de la mercancía hasta la zona de muelle asignada para el embarque, y por último, su carga por medio de grúas en el barco carguero, para su estibación en las bodegas. A continuación, cuando el barco llegaba al puerto de destino, repetíase en sentido inverso el dilatado y engorroso proceso, que tanto tiempo y dinero consumía. Por fortuna, sobrevino luego una verdadera revolución en el campo del transporte.

La carga de un contenedor lleno sobre un camión es una tarea que el sistema de "Multilift ISO 20" simplifica extraordinariamente.

El motor hidráulico del HMultilift" mueve el mecanismo cargador incorporado al vehículo. A la derecha. algunas fases del procedimiento de carga. El conductor-operario de este carro elevador "Hyster H250E" puede escoger y retirar un contenedor vacío de una pila destinada a embalaje. El "Hyster H250E" tiene motor diesel y mástil elevador hidráulico. así como u dispositivo para indicar al conductor el momento en que se efectúa el correcto agarre y sujeción de la carga.

Cuando el contenedor está ya sobre la plataforma, ésta vuelve a inclinarse hacia adelante.
el uso de enormes envases metálicos recuperables, cuyas dimensiones varían entre los 7 y los 12 m de longitud. Estos grandes embalajes, denominados "contenedores", se cargan con géneros en los centros de distribución, y seguidamente se cierran y precintan, para no volver a ser abiertos hasta que lleguen a su punto de destino.
La aparición de estos enormes embalajes en el campo del transporte llevó aneja la de unos vehículos especiales, capaces de moverlos y transportarlos con facilidad. De este modo, los "contenedores" pueden ser transportados de la fábrica al centro comercial por carretera, ferrocarril o vía marítima, o por combinación de estos tres medios en algunos casos. Para llevar a cabo tan planificada operación se cuenta con vehículos especialmente diseñados y equipados. En éstas y en las siguientes páginas pueden verse detalles de la consecución del portentoso transporte de voluminosos cargamentos a gran velocidad.

Un tren de contenedores, arrastrado por potente y rápida locomotora diesel, en camino hacia el puerto de contenedores.

Grúas para contenedores

Una vez bien apilados, los "contenedores" permanecerán así hasta que haya que realizar la última parte de la operación: su carga en el barco que habrá de transportarlos, quizá, hasta el otro lado del mundo. Ése será el momento en que entrarán en acción las máquinas verdaderamente gigantes de todo este proceso; pero antes, un vehículo transportador de "contenedores" llevará a cada uno de éstos hasta la zona de carga señalada en el muelle, a fin de que una enorme y potente grúa vaya recogiéndolos y trasladándolos a las bodegas del buque. La "Paceco-Vickers-Portainer" es una de las grúas utilizadas en esta operación.

El conjunto de la grúa rueda sobre carriles instalados en el muelle. La parte más saliente de su brazo alcanza a pasar por encima del barco atracado al muelle. Pendiente de este brazo por medio de fuertes cables, el "contenedor" recogido del muelle es llevado hasta la misma bodega en que será estibado. La energía necesaria para esta operación la suministran los potentes motores de la sala de máquinas de la grúa, situada en el extremo opuesto del brazo. Y toda la maniobra de elevación, transporte y descarga del "contenedor" la dirige un operario desde una cabina que se mueve a lo largo del brazo, acompañando a la carga. Cuando no está en servicio, el brazo de la grúa se coloca en posición vertical.

Esta gigantesca grúa lleva incorporados varios dispositivos ingeniosamente ideados, como por ejemplo, un sistema antioscilante en el polipasto, o aparejo elevador; una alarma para vientos, que avisa al operario en caso de que la fuerza del viento sea demasiado intensa para efectuar la operación; un sistema telefónico o radiotelefónico de YH F para comunicar al operario con los demás hombres de su equipo; y la propia cabina de control de la grúa, a prueba de incendio, y que constituye un excelente observatorio para seguir en todo momento el progreso de la maniobra. Por otra parte, el brazo se halla sostenido en su lado más saliente por tensos tirantes, y en su extremo opuesto, o de tierra, por juntas de cojinetes que lo mantienen en posición conveniente para evitar vibraciones.

Una grúa de este tipo tiene una potencia elevadora de hasta 50 toneladas, y puede cargar y mover "contenedores" de hasta 12 m de largo. Por lo demás, su inusitada altura exige la colocación de una luz roja de aviso para aviones en su punto más elevado.

Los muelles especialmente construidos y equipados para el trasiego de l/contenedores" están provistos de los más mo-dernos vehículos y maquinaria destinados a mover tan pesadas y voluminosas cargas. A estos muelles llegan a todas horas del día y de la noche trenes y camiones cargados de l/contenedores". El más gran desbarajuste se apoderaría de esos lugares si cada tren o camión tuviese que aguardar la llegada de su barco, antes de ser descargado. Por consi-guiente, es preciso efectuar esa descarga con la mayor bre-vedad, a fin de que el ciclo del transporte por los contenedores" prosiga sin tropiezos. A esta aceleración y fluidez del proceso contribuyen eficazmente unos gigantescos vehículos para hacinamiento de mercancías, como los de la serie de Transbordadores Paceco". Uno de los modelos de esta serie es similar a una grúa móvil de puente y carro corredizo, con 23 m de luz, y apoyado sobre enormes ruedas neumáticas a baja presión. Este l/monstruo" de los muelles lleva una o dos cabinas de control, y puede retirar los contenedores" de hasta 40 toneladas de un tren o camión, para amontonarlos con precisión y formar pilas de cuatro hileras superpuestas, en espera del momento de cargarlos a bordo de los respectivos buques.

El transbordador "Paceco" tiene amplitud suficiente para cubrir sin dificultad dos vías férreas, una calzada y una zona de almacenamiento de contenedores. Una vez retirado de su vehículo portador, cada contenedor puede ser cargado nuevamente en otro vehículo, o bien, apilado en espera de su embarque.
Cabina alta, solidaria al carro corredizo. Se mueve junto con la carga, y permite que el operario vigile sin obstáculos la operación de apilado.