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Papel carbónico

 

El papel carbónico para sacar duplicados en la máquina de escribir puede constituir una industria casera por la facilidad con que la manipulación se efectúa con los escasos elementos y el reducido espacio que exi­ge para operar.

Todo el material que necesitamos se reduce a unos cuantos tachos para mezclar los ingredientes, una balanza para pesados, una cubeta graduada para medir los liquidos, una espátula, pinceles anchos y un cepillo y una plancha de chapa de zinc u otro metal para asentar el papel que se va a tratar,
En esta industria conviene que antes ensayemos varias fórmulas, de acuerdo con los resultados obtenidos, adoptar definitivamente la que más nos convenga.

Aplicaremos las preparaciones con la brocha y en caliente, sobre el papel fino tamaño normal de máquina de escribir, para después establecer su calidad probándolo en la máquina. Si estas pruebas resultan, se podrá apreciar por comparación con otros papeles carbónicos comprados, y si, por el contrario, se imponen modificaciones aumentando o disminuyendo las proporciones de algunos componentes, esto es optativo y de acuerdo al discernimiento del operador, que no solamente debe poner su atención en la interpretación de la fórmula, sino también contribuir con su inteligencia, estudio y observación para darse cuenta de que si no llega al resultado esperado puede tratarse de una omisión inconveniente o deficiente calidad de los productos empleados.
Los colores más usados en los papeles de copiar son el azul y el negro.

Esto no es inconveniente para que puedan hacerse papeles de otros colores con sólo variar el colorante de las fórmulas, pero en la práctica y en el comercio no interesan más que los dos primeros.


PAPEL AZUL


Azul de Paris en polvo 1 kilo
Aceite de ricino         2 litros
Glicerina    25 gramos
Cera virgen   200 "
Bencina de petróleo . 500 cc.


Se funde la cera virgen, que debe ser limpia y fina, y se le agrega el aceite de ricino y la glicerina revol­viendo continuamente. A continuación se le echa el colorante en polvo, batiendo con una espátula y tratando que el color quede perfectamente diluido en el preparado. Conseguido esto, se retira del fuego y lejos del mismo para evitar el peligro de incendio se le echa la bencina de petróleo revolviendo continuamente.

Se toman las hojas de papel y se colocan sobre la plancha y por medio de una brocha se pintan de un solo lado poniéndolas luego a secar, des­pués de lo cual quedan listas.

Según la calidad y cantidad que se use de azul de Paris que en otros tér­minos es el férro-cianuro-férrico, nos resultará un carbónico oscuro o azul negro.
Otra fórmula para ensayar, seria:


  Cera amarilla                500 gramos
  Bencina de petróleo     7 litros
  Azul de Paris                 3 kilos


Se funde la cera y retirándola del fuego se le agrega la bencina y el colorante.

Se disuelve este preparado a Id temperatura de 40°C. y se aplica al papel con una brocha y finalmente se extiende con un cepillo de pelo fino. Los pliegos deben colocarse sobre la plancha metálica calentada con algunas bombillas eléctricas colocadas convenientemente debajo de la misma.


Una fórmula para el carbónico negro es la siguiente:

-Ceresina       .
-Aceite de ricino              .
-Negro de humo depurado      
-Bencina de petróleo ..              2 litros


Se calienta el aceite de ricino y se le agrega la ceresina (cera fósil de origen mineral) hasta que se funda; se le echa a continuación el negro de humo batiendo bien para obtener su perfecta propagación en la mezcla, y después se retira del fuego a distancia conveniente para evitar el peligro de inflamación que pueden originar sus vapores, y se le agrega la bencina revolviendo hasta formar una mezcla uniforme. Con esta preparación se pintan las hojas delgadas de papel en la forma que dejamos explicada anteriormente. Los pliegos así tratados se colocan sobre una plancha de zinc calentada a 50°C. para darle brillo y emparejar mejor la mezcla colorante.

 

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