Volver a seguridad industrial

Ventilación industrial

 

 

No  basta que los locales tengan la capacidad conveniente; es preciso que el aire interior se renueve continuamente para impedir que se confine. La renovación del aire ambiente se denomina ventilación, y ésta puede obtenerse por medios naturales y artificiales.

Ventilación natural. - Consiste en favorecer la espontánea entrada y salida del aire a través de las aberturas que presentan las habitaciones, y, en el caso particular que nos interesa, los locales del trabajo: puertas y ventanas, hogares chimeneas, claraboyas y techos corredizos, rendijas que quedan entre mar­cos de las puertas y ventanas, etc.; también contribuyen a establecer corrientes renovadoras de aire las diferencias de temperaturas entre el ambiente de trabajo y  el exterior.

En los talleres, a fin de impedir que las corrientes de aire frío molesten a los obreros, pueden adaptarse sobre las ventanas marcos de vidrio movibles, los cuales favorecen la renovación del aire estando cerradas las ventanas. También pueden completarse las puertas con hojas de persiana y con vidrios convenientemente perforados.

Ventilación artificial. - A pemr de sus múltiples ventaj as, por lo común la ventilación natural debe completarse con la ventilación artificial, mediante el empleo de ventiladores, sean és­tos helicoidales o a baja presión, sean centrífugos o a alta presión .

• Los ventiladores helicoidales están constituídos por varias pale­tas helicoidales de madera o de metal implantadas regularmente sobre un eje horizontal al cual se puede comunicarse un movi­miento de rotación; a su vez, el movimiento del eje determina el desplazamiento de las paletas, y éstas movilizan el aire. Convie­ne que los ventiladores helicoidales encajen en los muros y se ha­llen al abrigo de la acción directa del viento (para impedir que éste reduzca su velocidad).

Los ventiladores centrífugos se aplican a los locales donde es imprescindible movilizar grandes cantidades de aire. Están formados de aletas de formas diversas montadas sobre un eje.

Los polvos, vapores y todos los residuos industriales también contribuyen a viciar la atmósfera del taller.

Intoxicación por aire confinado. - Los componentes anor­males del aire confinado tienen sobre el organismo marcados efectos nocivos, particularmente el exceso de anhídrido carbónico y el amoníaco.

El aire confinado puede provocar en las personas trastornos más o menos pasajeros y de intensidad más o menos variable, según la sensibilidad individual; así, por ejemplo, dolores de cabeza, vértigos, náuseas, desórdenes digestivos. La acción gradual, persistente, del aire confinado puede ser la causa de una intensa anemia, llegando a debilitar al organismo, de tal manera, que éste se constituye en campo favorable a la propagación de la infección tuberculosa. Además, la falta de renovación del aire determina en el local el aumento de la temperatura y del grado de humedad, variaciones que, a su vez, producen en el organismo efectos bien conocidos.

 

 

Búsqueda personalizada